5.09.2008

SISTEMA SOLAR

FICHA DE DIVULGACIÓN: Nº 3
-Curso de: ASTRONOMÍA Y CIENCIAS DE LA TIERRA Y EL ESPACIO.
-PROF. ADRIÁN BUSIO (2007).

ORIGEN DEL SISTEMA SOLAR
(Datos y síntesis de eventos)

A comienzos del siglo XIX, el matemático y astrónomo francés Pierre-Simon de Laplace formuló la teoría de que el Sistema Solar se formó a partir de la concentración gravitatoria de una nube de gas y polvo. Por una ley física (conservación de momento angular), a medida que un objeto se contrae aumenta su velocidad de giro.
Según Laplace, la fuerza centrífuga generada por el rápido giro, provocó primero el achatamiento de anillos de materia en su plano ecuatorial en donde se formaron planetas. La mayor parte de la materia quedó concentrada en las regiones centrales de la nube donde se formó el Sol.
La teoría nebular de Laplace se ha mantenido en sus aspectos básicos hasta nuestros días. Hoy se asume que una pequeña fracción de la masa de la nebulosa en contracción, de mayor momento angular (mayor velocidad de giro), se situó alrededor del Sol en formación (protoestrella), formando una especie de disco. En el centro de este disco la materia se condensó formando pequeños objetos, llamados planetesimales, que fueron aglomerándose en objetos cada vez mayores hasta terminar en los planetas conocidos. La noción de que los planetas se formaron en un disco explicaría porqué sus órbitas son cuasicoplanares, mientras que el proceso de acreción de pequeños planetesimales en un objeto masivo determina que éste quede en una órbita cuasicircular. Observaciones recientes en el rango de infrarrojo parecen confirmar que muchas estrellas jóvenes o de mediana edad están rodeadas de discos de gas y polvo.
Hasta hace pocos siglos, la opinión generalizada era que nuestro planeta, y el resto del Sistema Solar, no podían tener más de unos pocos miles de años. En el siglo XVII el arzobispo de Ussher (1581-1656) afirmó que la creación se completó en el año 4004 a.c., según creía interpretar de la Biblia. Sin embargo, a fines del siglo XVIII este modelo creacionista comenzó a derrumbarse ante la observación de ciertos fenómenos que ocurrían en la naturaleza. En 1785 el geólogo escocés James Hutton formuló la teoría del “uniformitarismo”, según la cual los procesos geológicos que hoy se observan han ocurrido con la misma intensidad en el pasado. Algunos años más tarde William Smith argumentó, partiendo de esta teoría, que algunas rocas sedimentarias debían requerir tiempos de formación mucho mayores a unos pocos miles de años, a juzgar por las observaciones actuales de la tasa de deposición de material arrastrado por el viento y los mares con el que se va a formar nuevas capas sedimentarias.
Fue, en el siglo XX que se pudo llegar a conocer con total certidumbre la antigüedad del Sistema Solar gracias a los precisos métodos radiactivos de datación de rocas. El principio es el siguiente: hay determinados isótopos que son inestables y que decaen espontáneamente a otros isótopos estables por emisión radiactiva de partículas alfa, electrones o positrones. Por ejemplo, el isótopo 238U del uranio decae en plomo 206Pb en un tiempo de vida media de 4500 millones de años. El rubidio 87Rb decae en estroncio 87Sr en 4980 millones de años, mientras el potasio 40K decae en calcio 40Ca en 1470 millones de años. Para la datación radiactiva de una roca se deben medir las concentraciones de isótopo radiactivo padre y del isótopo radiactivo radiogénico. Cuanto mayor sea la concentración de este último, mayor será la edad de la roca.
Utilizando el método de datación radiactivo se encontró que inclusiones refractarias en el meteorito Allende daban una edad de 4560 millones de años. La datación de otros meteoritos proporcionó edades similares a la anterior. Como los meteoritos se considera que son las rocas más primitivas del Sistema Solar, verdaderos residuos de la formación del Sistema Solar, la edad hallada anteriormente de unos 4600 millones de años, es correspondiente a la edad de la Tierra y del propio Sistema Solar. Las rocas más antiguas recogidas de la Luna por las misiones Apollo, tienen una antigüedad de unos 4300 millones de años, lo que indica que la corteza lunar, a partir del momento de su solidificación, es algo más joven que los meteoritos.
La corteza terrestre es aún más joven; las rocas sedimentarias más antiguas que se han encontrado provienen de Isua, Groenlandia, y tienen una antigüedad de 3760 millones de años. Algunas partículas de mineral cicrón mezcladas en sedimentos estudiados en el este de Australia dieron edades comprendidas entre 4100 y 4300 millones de años.



-------------------------------------------------------------------------------------------------
* En la ficha de divulgación número cuatro, se describe brevemente, la historia temprana de nuestro planeta. Resaltando los hechos más importantes que llevaron a su organización actual.